Publico en las gradas!! =D

martes, 8 de diciembre de 2015

Round #33 ¡¿Por qué yo?!

Habíamos participado en la tercera fase del concurso y por suerte nuestra habíamos logrado entrar a la segunda como banda, pero esta tendría lugar en Florida, era un lugar bastante lejano al nuestro pero por suerte tenia los gastos pagados, ahí nos hospedarían en un hotel, ademas los padres de Bill y Tom nos acompañarían. Mis amigas Nadia y Liz también irían asi que me sentía feliz aunque ellas fuesen a pasar el timpo con Tom por obvias razones que ellas no conocían. De mis padres aun no sabía nada, pero Tom me había dicho que Georg había hablado con él y pues le había dicho que debía sentirme tranquila ya que ellos regresarían, que cuando estaban juntos podían contra el mundo y nosotros no debíamos perder las esperanzas.

Su dia de viaje a florida había llegado, habían subido maletas al avión, en el camino había dormido bastante y cuando llegaron al hotel, todos los chicos dormirían en la misma habitación, eso queria decir que compartirías recamara con Bill y Georg, sentías muchos nervios al estar de nuevo cerca de Bill pero estarías bien, intentarías resistir tus ganas de observarlo.

Tom por su parte compartiría recamara con tus amigas, eso te causaba algo de incomodidad debido a que sabias como era él a veces, mientras que los padres de Bill dormirían en su propia habitación también. Todos estaban muy nerviosos pero habían prometido dar lo mejor.


Capitulo 33


Era el día anterior a la segunda fase del concurso, todos habían ido a divertirse a la alberca y a comer todo lo que podían. Habias estado un poco pensativa sobre lo que les esperaba mientras observabas que Tom se la pasaba platicando con tus amigas, sentías algo de molestia por eso debido a que tu querías divertirte con ellas y él lo hacia, mientras que tu mantenías distancia con el único chico que podía gustarte, Bill. Todo porque no podías coquetear sin que todo el mundo pensara que estabas “enfermo”. Tan solo rogabas porque un día descubrieran realmente aquello que debían reparar y que el pozo los regresara a sus debidos cuerpos para comenzar todo de nuevo.

Bill: hola Tom ¿Por qué has estado tan serio?

Él se había acercado a hablarte de manera natural, te había sorprendido su voz pero pronto reaccionaste a pensar a manera de hermanos.

Tu: no, es solo que me he concentrado en esto de la banda ¿sabes? Quiero que nos vaya bien, ademas he logrado regularizarme con las metas del director, así que…estoy enfocándome un poco mas en las cosas
Bill: me parece una buena decisión, hermano. Estoy feliz de escuchar esas palabras salir de tu boca.

Él sonrió contigo y realmente te pareció enternecedora su imagen, debido a que el agua de la picina aun escurría de su rostro, mientras él la limpiaba cuando podía.

Bill: oye quiero pedirte un consejo…

De pronto la situación se torno algo seria en el lugar, te sentaste de mejor manera en tu lugar y lo miraste atenta

Bill: tu crees…que este bien que…-nervioso-  ¿que me declare a una chica?

Mire sorprendida a Bill, no podía pensar o reaccionar con una respuesta, él se veía algo tímido con sus palabras y parecía haberse sonrojado ¿podría ser yo aquella chica de la que hablaba?

Bill: yo se que suena tonto y que para ti esas cosas de noviazgo no significan mucho pero…pero realmente me gustaría decir mis sentimientos y creo que ella también siente algo por mí y…

El rasco su nuca de manera nerviosa, mientras yo no podía dejar de observarlo sorprendida. Escuchamos las risas de mis amigas y de Tom a lo lejano, me gire a mirarlas, luego Bill hablo de nuevo…

Bill: yo quiero estar con ella en estos momentos que se que necesita de alguien ¿sabes? Quiero ser ese único que pueda consolarla…-suspiro- ¿estoy siendo muy codicioso?
Tu: no…yo….creo que no lo estas siendo, creo que es algo normal el que te preocupes por ella.
Bill: entonces ¿me aconsejas hacerlo?
Tu: yo solo puedo decir que hagas lo que tu corazón dicta, con lo que te sientas mejor para ser feliz, cualquiera que sean los resultados…

Bill me miro y sonrió contento, yo solo pude sonreírle de regreso. Después de agradecerme se fue, me sentía bien con lo que había dicho, mas no sabia lo que Tom le diría, si es a mi a quien se declararía, esperaba que no lo ahechara a perder, tendría que hablar con él…
Cuando me gire para ir a donde estaba él con mis amigas, me di cuenta que solo estaba Luz.

Tu: hola Luz, ¿sabes donde esta (tu nombre)?
Luz: hola Tom, se fue con Nadia a cambiarse al cuarto, querían recorrer un poco el lugar…

¡Lo sabia! Tom no había cambiado, seguía siendo el mismo mañoso. Corrí hacia las escaleras y de ahí directo a la habitación de las chicas, debía detenerlo antes de que fuese tarde.

Mientras tanto en la habitación de las chicas. Tom se encontraba sentado en la cama esperando para poder cambiarse sin tener que ver tu cuerpo mucho tiempo. Se sentía algo extraño cuando debía hacerlo porque tu no estabas, pero Nadia no se apuraba  a buscar su ropa y cuando al final lo había hecho, ella comenzó a desnudarse frente a él, estaba  en bra cuando Tom la miro sorprendido.

Nadia: ¿Qué pasa? ¿no te cambiaras? –lo miró.
Tom: ¿aquí? ¿juntas?
Nadia: -rió- (tu nombre) ambas somos mujeres, no hay nada de raro entre nosotras. Ademas ya nos hemos visto ¿Qué no recuerdas?
Tom: sí pero…

El se encontraba algo intranquilo con esto, pero bueno una miradita nunca haría mal, ademas estaba en el cuerpo de una chica, no tenia otra opción. Nadia comenzó a desabrochar su bra por la espalda, estaba por terminar de quitarlo y girarse cuando la puerta se abrió de improviso.

Tu: ¡DETÉNGANSE!

Gritaste casi furiosa, Nadia grito con todas sus fuerzas al ver a Tom en la recamara, se cubrió de nuevo poniéndose de cuclillas en el piso.

Nadia: ¡Tom! ¡¿Qué haces aquí?!
Tu: yo…eh…esto..yo

Cubriste tus ojos avergonzada, luego te giraste a mirar donde estaba Tom, cubriste solo el lado donde estaba Nadia avergonzada.

Tu; se puede saber ¿Qué es lo que estabas tratando de hacer?
Tom: ¿yo? ¿de que hablas? Nada –sonrío- solo somos dos chicas que querían cambiarse, nada nuevo
Tu: -susurraste molesta- ¡no te hagas el tonto! Sabes muy bien que no deberías estar aquí, eres un maldito mañoso, aprovechándote de la situación.
Tom: ¿de que hablas Tom? Tu eres el que no debería estar aquí –sonrió burlándose.
Tu: mira tu pedazo de…
Nadia: ¡TOM!

Escuchaste que te gritaron, te giraste a mirar  Nadia, que estaba muy enfadada, se había puesto su blusa de nuevo y parecía que quería golpearte.

Nadia: ¿¡como te atreves a entrar así?! ¡pervertido!
Tu: no, nadia, es que yo…yo…-avergonzada.
Nadia: ¡te matare! ¡lo juro!

Ella estaba que se cocía del enojo, sus ojos parecían arder de coraje, entonces pensaste mejor las cosas.

Tu: ¿sabes que? Tienes razón, he hecho mal al venir y tienes todo el derecho de golpearme, así que anda, golpeame donde mas me duele, debo pagar por mis errores…

Te habías colocado de pecho a ella esperando cualquier golpe, sabias que no te dolería a ti, hace algunos días habían descubierto que parte de la “maldición” estaba creciendo y eso significaba que si alguien te pegaba a ti o te lastimabas no sentías el dolor, el que lo sentía era Tom, por ser su cuerpo. 
Aun y si el no estuviese en él. 
Lo habían descubierto luego de que subieras a una patineta y te rasparas una rodilla, no la habías sentido hasta que alguien te dijo que sangrabas, pero al llegar a casa Tom se quejaba del dolor de una herida que él no podía ver, fue entonces que entendieron que el cambio de cuerpos estaba yendo enserio.
Entonces ahora tomarías eso con ventaja, le enseñarías a Tom que no podía hacer ese tipo de cosas sin recibir castigo. Nadia avanzo decidida a golpearte entre la entre-pierna cuando escucharon un grito.

Tom: ¡no! Nadia ¡no lo golpees! Por favor…
Nadia: (tu nombre) ¿Por qué no? Se lo merece…
Tom: sí, lo se…pero…-nervioso- pero perdónalo, por favor, él…él no sabia lo que sucedía.

Tu y Nadia lo miraron confundidas, sabias que el intentaría no recibir heridas, así que debías actuar.

Tu: no le hagas caso Nadia, me lo merezco, pegame con todo lo que tengas ¡vamos hazlo!
Tom: ¡No! Nadia, la violencia no resuelve nada, no lo hagas, te sentirás mal contigo misma
Tu: tu cállate (tu nombre) ¡debo pagar por lo que he hecho! –gritaste.
Tom: por supuesto que no!
Tu: ¡que sí!
Tom: ¡que no!

Nadia estaba completamente confundida, no podía creer esta discusión, como podían ser esto real. Tom quería ser golpeado y tu no querías que lo golpearan, estaba realmente perdida en esta situación, el verlos discutir por algo así, era realmente raro…

Tu: bueno entonces ¡me golpeare yo mismo!
Tom: oh, no, no, no te atrevas Tom, te dolerá y mucho
Tu: lo soportare ¡he cometido un error!

De pronto te lanzaste contra la pared con todas tus fuerzas, te golpeaste el rostro pero por supuesto tu no sentiste nada. Tom se había cubierto el rostro por el dolor.

Tom: ¡ah!... sí, pues entonces yo también te demostrare que esta mal golpearse a uno mismo

Él tomo una bandeja que estaba en la recamara y se golpeo el rostro con ella. Comenzaste a cubrirte el rostro y cuando él se detuvo te levantaste  de nuevo con algo de dolor.

Tu: pues…pues te demostrare lo que es dolor

Comenzaste a golpearte en el estomago, dándote puñetazo. Tom comenzó a toser del dolor para luego tomar venganza de nuevo, comenzó a cachetearse así mismo mientras que tus mejillas eran las que se colocaban rojas y podías sentirlas arder.

Nadia no podía creer lo que veía, ambos se golpeaban…pero así mismos ¿Cómo eso podría ayudar? Quería detenerlo pero no sabia como, de pronto aquel ruido de golpes y peleas atrajo a los demás, en la puerta Bill, Georg, Gustav, Liz y los padres de los gemelos observaban sorprendidos de lo que veían.

Luego de unas horas estaban en el living del hotel, tu y Tom traían bolsas de hielo debido a los golpes, el cuerpo les dolía mucho mientras que los demás seguían sin poder creerlo.

Georg: sigo sin entender esa pelea…lo  correcto hubiese sido golpear al otro pero ¿a si mismos? ¿Qué se gana con eso? ¿Son algún tipo de retrasados?
Tu: cállate Georg, no es momento…
Simone: ¡claro que lo es muchachito! No puedo creer que armaran tremendo lió en el hotel, ambos un par de inmaduros, que vergüenza ¡dios!

Ella camino exasperada de ahí, cada uno estaba sentado en un sillón casi recostados. Los demás tan solo los observaban con las bolsas de hielo para bajar moretones, ya los tomaban por locos.

No podía creer lo que el estúpido de Tom me había hecho hacer, golpearme a mi misma y lucir como tonta frente a los demás, todo porque se le había ocurrido la gran idea de espiar a mi amiga en interiores. No cabe duda que no ha madurado para nada después de todas las cosas que no han pasado…

Mire a Tom mientras sostenía dos bolsas de hielo en sus/mis mejillas, estaban hinchadas por las cachetadas aunque yo era la que las sentía arder. De pronto detrás de él, por la entrada del living, estaba una chica, lucia de nuestra edad, su cabello era largo y castaño con pequeñas ondulaciones, llevaba una diadema de tela que hacia moño y me pareció muy linda. Veía su vestido y era color celeste, tenia un rostro angelical y dentro de mí el sentimiento de ir a hablarle, saber su nombre y si tenia novio aparecieron…

Cuando razone mejor lo que pensaba y me di cuenta que la miraba directamente sin pestañear fue el momento en que sentí como me hundía en un abismo, mis pupilas se volvieron pequeñas del horror que me estaba subiendo por el cuerpo, mi columna sintió un gran escalofrió y yo no podía decir nada. La maldición ya estaba avanzando más…

Desde hacia unos segundos (tu nombre) lucia petrificada en su lugar, podía jurar que sus ojos eran mas blancos de lo normal, como si algo la hubiese asustado, mire hacia donde posaba su mirada y era una chica. Nada nuevo, cabello castaño pequeñas ondas…después mire de nuevo a (tu nombre) seguia sin parpadear, era extraño. Detrás de ella paso un grupo de chicos algo rockeros, vaya que tenían estilo, había uno que tenia un piercing en su labio y la forma en que jugaba con él parecía tentador…

Entonces Tom razonó sus pensamientos…también

¡Mierda! ¡mierda! ¡mierda! ¡¿Qué estupidez estoy pensando?! Oh por favor alguien borre aquel pensamiento estúpido ¡¿Qué me esta pasando?!

Tom cubrió sus oídos mientras se retorcía de vergüenza en su lugar, entonces luego de atormentarse por varios minutos con pensamientos de odio, fue que se le ocurrió cruzar mirada contigo. Lo mirabas aterrada, intentabas hablar con él sin decir nada y por milagro de la vida pudo entenderte. Ambos se levantaron al mismo tiempo de su lugar y se alejaron de los demás lo mas pronto posible.




2 comentarios:

  1. O.o el hechizo esta avanzandooo horrible!

    Eva apareciste! Siguela ni bien puedas :)
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. :O esta buenisimaaaaa me encantoo y el hechizo esta avanzando cada vez mas :)

    ResponderEliminar