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jueves, 4 de diciembre de 2014

Round #12 Terrenos ajenos

La abrace, lo hice con todas mis fuerzas. Era mi madre y la amaba no podía imaginarme en un mundo sin ella o sin papá. Solo esperaba que ellos regresaran con bien.

Rosalia: bien pequeña, quiero que seas muy fuerte y que cuando regresemos estes aquí para recibirnos.
Tu: sí mamá te lo prometo.
Simone: bueno Rosalia, entonces los chicos se quedan conmigo mientras no están –tranquila.
Rosalia: sí Simone, lo siento por las molestias pero no tengo a nadie mas con tanta confianza, ademas los chicos se divertían estando con tus hijos, ellos ya se conocen mucho y se que se llevaran bien.
Simone: claro que sí, arreglare todo para el hospedaje de los chicos
Rosalia: gracias Simone, después pasare a dejarlos a tu casa.
Simone: sí

Ella y Bill se levantaron para poder irse a su casa, yo mientras me quede en el sillón intentando ahogar las lagrimas que querían salir. Debía ser fuerte aunque mamá y papá no estuvieran, se los había prometido y no les fallaría.


Capitulo 12


Habia empacado todas mis cosas, unos ositos de peluche, casi toda mi ropa, calzado y mi diario personal. Ese nunca me faltaría.

Mamá conducía lentamente mientras Georg seguía manteniéndose en silencio. Yo miraba desde los asientos traseros el verde pasto y arboles en el camino. Esto era tan raro viviría con Bill y Tom. Era cierto que nuestras familias se conocían desde que Georg estaba en el vientre de mi madre al igual que los Kaulitz. Habíamos jugado juntos, aun yo en pañales, pero esto era tan raro.
Mamá se detuvo frente a una bonita casa, era muy grande y de estilo elegante. Claro los Kaulitz siempre habian sido más ricos que nosotros y el tarado de Tom nunca dejaba de recalcarlo. En fin bajamos y después bajamos nuestras maletas. Mamá toco el timbre y la señora Simone apareció con un mandil de cocina.

Simone: oh que bueno que llegaron, estaba preparando algunas galletas –sonrio.

Ella relamente siempre había sido muy amables con nosotros y siempre me habia defendido cada vez que Tom me molestaba, asi que no creo que me vaya a ir tan mal en esta casa.

Entraron y pusieron sus cosas a un costado de la sala principal. Escucharon pasos en el segundo piso y luego algunos gritos.

Simone: oh esta bien, solo son los chicos jugando algo rudo –sornio tranquila.

Después oímos un jarron caer rompiéndose en muchos pedazos, miramos a la señora Simone y tal parecía que conto hasta diez, luego sonrio de nuevo intentando controlarse.

Simone: sí como dije, son algo rudos.
Rosalia: bueno, mi vuelo sale en 30 minutos. Me tengo que ir.

Mire a mamá y no pude sonreírle.

Roslaia: estare bien pequeña, tu hermano estará contigo y papá y yo regresaremos pronto ¿bien?
Asentiste con la cabeza.
Rosalia: bueno, quiero que se porten bien y hagan caso a la señora Simone, ella me dira como se portaron en mi ausencia ¿ok?
Ustedes: ok.

Miramos como mamá salía de la casa, no sin antes darnos un abrazo de esos que solo las madres saben dar. Subió a su auto y con un último adios se fue. La vimos desaparecer con la camioneta en la vuelta de la esquina. Después mire a Georg y él solo sonrio tranquilo.

Simone: bueno chicos entremos para enseñarles sus habitaciones y que se pongan comodos.

Entraron a la casa y cada quien tomo sus maletas, llevabas una maleta grande de la mano y una mochila holgada que estaba hecha de varios colores tejidos. Tus padres te la habían comprado en una protesta hippie hace unos años atrás y la querías mucho.

Simone: ¡NIÑOS! –grito.

Ella apenas había gritado cuando escuchamos pasos corriendo de un lado a otro, luego de unos segundos Bill y Tom se asomaron por el gran barandal de madera.

Tom y Bill: ¿si mama? –inocentes.
Simone: llegaron (tu nombre) y Georg es hora de enseñarles sus habitaciones.
Ellos: ok

Bajaron corriendo y saludaron a Georg y obviamente a mí. Bueno Bill me saludo. Después subimos todos y ellos corrieron tomando a mi hermano felices de compartir recamara con él

Tom: asombroso que puedas quedarte con nosotros. Gustav vino para festejar, tendremos mucho tiempo de sobra para divertinos

Georg sonrio con ellos emocionado mientras que la señora Simone y yo solo nos quedamos abandonadas en el pasillo.

Simone: bueno parece que solo seremos nosotras dos de mujeres en la casa –sonrio.
Tu: no se preocupe podremos controlarlos

Ella rio y después caminamos a la que seria mi habitación en estos meses. Era algo bueno ya que mi habitación estaba hasta el fondo del pasillo, muy, muy alejada de la de los chicos y sus ruidos.

Simone: espero sea de tu agrado, siempre quise tener una niña en esta casa pero solo tuve a los chicos, asi que me esmere en decorarla espero no sea poco para ti.

Ella sonrio feliz y yo solo asentí sonriendo. Despues ella abrió la puerta y pude ver mi habitación. Bueno…se notaba su emoción en tener niñas.


Camine embobaba todo era tan…tan ¿rosa? Se veía bien y me sentía como una princesa pero…

Simone: ¿no te gusta?
Tu: yo…esto…
Simone: es muy poco ¿verdad? Le dije al papá de los muchachos que necesitabas mas cosas. Llamare al decorador ahora mismo
Tu: ¡No! Señora Simone espere

Ella se giro de regreso

Tu: esta bien, me encanta es una hermosa habitacion. Muchas gracias, enserio.
Simone:. Oh que bueno que te gusto –aliviada- dejare que te pongas comoda, mientras termino las galletas. Te avisare cuando estes listas ¿ok?
Tu: sí, gracias –sonreiste-

Despues de que ella se fuera y cerrara la puerta, caminaste por toda la habitación admirando todas las cosas que se encontraban. Cuando abriste tu ropero con estilo vintage blanco te soprendiste al ver que había mucha ropa ahí colgando. Claro no era lo que acostumbrabas usar pero aun asi era bonita. Colocaste tu maleta sobre la suave y comoda cama cuando viste que reboto un poco, te dio la tentación de subir en ella. Al recostarte pudiste sentir como tu columna se acomoda ante tremenda savidad y perfeccion.

Tu: ouu…camita. Tú y yo seremos grandes amigas

Tocaste las suaves sabanas como seda, vaya que la señora Simone tenia un buen gusto. Luego de tu momento de “extasis” con la nueva cama, abriste tu maleta y comenzaste acomodar todas tus cosas y buscaste un lugar para esconder tu diario. Pinceles sobre el escritorio asi como todos tus libros de la escuela y demás.

Al terminar viste como poco a poco ibas intengrandote a la que seria tu nueva recamara.
Cuando dabas los últimos toques escuchaste que alguien tocaba a tu puerta. Caminaste a abrirla y en eso te encontraste con Bill sonriendo.

Bill: hola nueva vecina
Tu: ho-hola Bill –sonrojada.
Bill: ¿puedo pasar?
Tu: claro…

Te moviste a un lado para que él pasara, pero en cuanto él hizo también entro tu hermano Georg y el gorroso, odioso de Tom. Lo miraste con ojos asesinos a lo que él solo te enseño la lengua.

Georg: vaya hermanita, lindo tu cuarto

Se recostó en tu cama

Tu: sí y quitate de Mi cama –molesta.
Tom: ¡uy! Que humor, la princesita ya se enojo
Tu: pues están en mis territorios y ninguno de los dos es bien recibido
Georg: tranquila pequeña recuerda que tu y yo tenemos secretos de alguien aquí presente y no querras que hable ¿o si?

Lentamente sentiste como el mundo se movia ¿el hablaba de tus sentimientos hacia Bill o la broma que le habías jugado a Tom? Mordiste tu labio indecisa y solo pudiste mirarlos a los tres quienes te veian sorprendidos. Después de eso solo giraste la mirada y te alejaste un poco.

Tu: bien, pero no rompan nada –refunfuñaste
Tom: oh vaya –sonrio- cedió ¿Qué será lo que ocultan?

Miro a Georg

Georg: secretos de hermanos –rio.

Bill te miro como estabas algo sonrojada, en realidad no entendía que clase de cosas seria las que quisieras ocultar. Ellos estuvieron molestándote un poco, después Simone los llamo para que bajaran a comer galletas. Hicieron una carrera para ver quien llegaba primero, los primeros en salir fueron Georg y Bill.

Pero cuando estabas por salir, alguien o mejor dicho Tom, te jalo de tu brazo para que lo miraras.

Tom: no creas que me he olvidado de las plumas que me lanzaste en la escuela aprovechándote de esa estúpida broma de pintura de no se quien…-enojado.
Tu: uh pobre Tom, tan retrasado eres que no has notado que eso ya todos lo superamos –reiste-
Tom: cállate tonta, date cuenta que ahora te tengo cerca  -te miro engreído- y aunque eso no me guste, tendre que soportarte por algun tiempo en mi casa.
Tu: ¿y? –enarcaste una ceja.
Tom: y te hare pasar los peores momentos de tu vida mientras estes aquí. Sabes muy bien que no me agradas y nunca me agradaras. Asi que preparate para una vida llena de sufrimiento niñita –serio.
Tu: uyy! Que miedo te tengo –lo miraste seria- intentalo anda y veremos que quien rie al ultimo es quien rie mejor.

No le quite mi mirada retadora y seria, el me miraba con tremenda furia. Sabia muy bien de lo que era capaz Tom, pero era un iluso si creía que me iba a dejar vencer por él solo porque estaba en su casa. Le regresaría cada una de las cosas que me hiciera, de eso estaba segura.

Ambos se miraron directamente a los ojos, mientras podía verse una carga eléctrica llena de tension y odio en el ambiente (figurativamente) esto era el comienzo de una gran guerra que no iba a terminar nada bien…para ninguno de los dos.

A la mañana siguieten la señora Simone nos había ido a dejar a todos al colegio. Cuando baje de su auto puedo prometer que toda la escuela nos miro.

Bien todo empieza porque, en primera los Kaulitz eran los chicos populares del lugar, siempre los mas lindos y sus papás tenían mucho dinero. En segunda yo era la chica nerd del lugar a todos les parecía extraño que Georg fuese mi hermano y algunos ni siquiera lo sabian, yo había participado en las olimpiadas de matematicas y física. De ahí en mas me converti en solo una rata de biblioteca para los demás. Quizas no era la chica mas querida por todos, pero tenia a mis amigas y eso me bastaba, ademas aun asi tenia la envidia de alguna ya que por alguna rara acción de la vida os kaulitz y mi familia eran amigos de muchos años atrás, lo que me hacia la chica mas cercana a ellos y por alguna otra extraña razón ahora todos sabían que vivíamos en su casa.

Miraste a las bolitas de chicas susurrando cosas cuando te vieron bajar del auto de la señora Simone, suspiraste cansada de ser la comidilla del dia y ademas obviamente te dabas cuenta que estaban hablando de ti, si no ¿Por qué sus miradas de alcon directas?
En fin, seguiste caminando con libros en mano, hasta entrara a tu salón donde por suerte ya estaban 

Liz y Nadia esperando.
Tu: ¡hola chicas!
Ellas: hola
Nadia: Santos pepinos, dime ¿Cómo es que fuiste a terminar en la boca del lobo?
Tu: uf, larga historia. Creeme que hubiese preferido algun internado u hotel barato antes de vivir bajo el mismo techo que Tom
Liz: ¿Por qué? ¿Te hizo algo? –preocupado.
Nadia: ¿te mañoseo? ¡¿Te toqueteo?! ¡¿TE VIOLO?!

Ella casi llo había gritado para todo el salón. Tú y Liz le susurraron que se callara.

Tu: ¿de que hablas? Claro que no, pero me amenazo
Nadia: ¿de violación?
Tu: ¡¿Qué?! –Extrañada- ok, ¿Por qué quieres que me viole a fuerza?
Nadia: no es que quiera, si no porque tu muy bien sabes la fama que se carga y siento que seria lo mas probable. Aunque viéndolo bien eres tu…-te miro de arriba hacia abajo- y pues no, como que no entras en su perfil
Tu: ¿perdon? –Ofendida- ¿Cómo que “porque soy yo”?
Liz: sí bueno (tu nombre) todos sabemos que tu no eres la chica mas…

Ella meneo sus manos en forma de tanteo, arrugando un ojo en gesto de no estar muy segura.

Liz: alocada, sí eso.
Tu: ¿Qué? Soy alocada, puedo ser alocada
Nadia: quizas, pero amiga aquí nadie te ha visto aclocada, excepto cuando se trata de vencer con números. Ahí si pareces un demonio, pero en realidad das miedo y no provocas subir temperatura de cuerpos.
Liz: ademas tu forma de vesir, siempre con cosas que pasen bajo tu rodilla
Nadia: en educación física vistes como machorra. Y no es que te juzguemos, no que va.
Tu: sí claro –rolaste los ojos.
Nadia: pero te conocemos y solo te decimos todo esto en forma de ser sinceras
Tu: sí bueno eso no importa y no entiendo como fue que llegamos a este tema, pero lo que les iba a decir fue como termine metida en este problema.

Te pasaste unos largos minutos contándoles toda la historia a tus amigas,  desde porque se había ido tu papá, su desaparición en alguna montaña de china y que la alocada de tu mamá se había lanzado a buscarlo sin tener remota idea de donde debía empezar.

Tu: y pues bueno, ahora solo somos mi hermano y yo en casa de los kaulitz. Aunque viéndolo bien, solo soy yo. El odioso de Georg nunca me ayudaría en algo asi.
Nadia: presiento que muy pronto habrá una tercera guerra mundia. Es decir si muy apenas soportas ver a Tom aquí ¿Qué será tener que vivir con él? –miedo.
Liz: aunque no es tanto sacrificio

Ustedes la miraron

Nadia: ¿Por qué?
Liz: recuerda –sonrio divertida- si Tom esta ahí, Bill también debe estarlo y tu sabes muy bien quien pierde cualquier racionalidad cuando él esta presente
Nadia: oh cierto –rio- bueno creo que se sacrificara por su verdadero amor

Ellas rieron divertidas y tu solo te sonrojatse mirándolas con ojos asesinos.
Después de eso el maestro entro a clases aunque por primera vez te habías perdido de toda explicación. Jugabas con una de tus plumas mientras te la pasabas pensando en ¿Cómo estarían tus papás? O ¿Cuándo regresarían?

Miraste por la ventana y el patio estaba muy solo, las hojas volaban sobre el césped, el cual se veía muy fresco y verde. Las nubes comenzaban a juntarse indicando lluvias. Pero esperabas que todo terminara bien y que tu familia volviera a estar junta algun dia.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Round #11 Chocolates para el alma

Hola familia.
Los extraño, aun ni llego bien pero ya me hacen falta esto es un poco de lo que he visto desde mi llegada a China, el vuelo fue largo deje de sentir mi trasero por unas horas pero al fin llegamos sanos y salvos. Mi pobre idioma Chino me ha ayudado mucho. Los amo a todos  recuérdenme con cariño, adiós!

Papá no podía poner mucho en el poco espacio de la tarjete pero creo que resumió lo importante que debía decir. La leí tres veces intentando guardarme sus palabras en la mente, después de haberla visto se la di a mamá ella las guardaría por mí en un lugar seguro. Es extraño haberme separado de alguien a quien amaba mucho pero en el fondo de mi alma sabia que él estaba bien y feliz y con eso yo también lo era.


Capitulo 11


Hoy llegaba a la escuela y miraba mis torpes pasos al caminar, no me sentía con ganas de hacer mucho pero tampoco podía darme por vencida yo tenia una meta en la vida, la cual había soñado junto con mi padre cuando era niña, seria una persona profesional tendría mi carrera y daría lo mejor de mí hasta llegar a la universidad y terminarla, ese era mi plan.

-buenos días –sonrie
Tu: liz, hola –sonries-
Liz: te sientes  mejor?
Tu: sí, gracias por preguntar
Liz: no se te nota mucho –cara descontenta- aun es por lo de tu papá ¿no?
Tu: ¿tanto se me nota? –Sorprendida tocando tu rostro- sí…es por eso…-bajaste la mirada-

Liz: oh vamos (tu nombre) no puedes estar asi todo el tiempo hasta que él regrese
Tu: ¿estas segura? –Mirandola-
Liz: sí, además no te dejaríamos, tu siempre sueles ser la que nos ayuda a todos y ahora menos que nunca te debes dar por vencida.
Tu: lo se, gacias Liz por todo tu apoyo –sonrie con ella-
Liz: para eso somos amigas

Se dan un gran abrazo de reconfortacion.

-¡¡(tu nombre)!! –grito una voz  a lo lejos-
Tu: ¿Bill? –giro extrañada-
Bill: ho…hola –bofo- uf! Por fin te encuentro

Bill se veía algo bofo y cansado ya que vnia corriendo a través del pasillo y se veía que si había corrido bastante rato buscándome.

Tu: hola ¿Qué pasa?
Bill: es que quería hablar contigo y darte algo –sonrie-
Liz: bueno yo te espero por…-mirando a su alrededor- por allá –apunta-
Tu: eta bien Liz, gracias
Liz: de nada –cuando paso por tu lado susurro algo para que la escucharas nada mas tu- ahora si tu rostro por fin dejara esa amargura -rie-
Tu: -te sonrojas-

Cuando liz se había ido a platicar con algunas compañeras a pocos metros de ti, miras a Bill que  también la miro irse. Ambos se miran y sonríen.

Tu: ¿Qué era lo que querías decirme Bill?
Bill: oh si!

Él comenzó a buscar algo en su mochila se veía algo desesperado por encontrarlo, tu lo mirabas algo curiosa. Cuando en eso voltea sonriente.

Bill: esto es para ti

Y delante de ti se mostro una caja roja, cuando la abres te das cuenta que eran chocolates.

Tu: ¡chocolate! –gritaste feliz- Omg! Que rico –tus ojos brillaron- gracias! ¡Muchas gracias!

La miraste tomandola fuertemente entre tus manos, diste pequeños brincos de emoción mientras que en tu rostro una gran sonrisa y brillos en tus ojos se apreciaban.

Bill: de nada –sonrie tierno- después de la platica que tuvimos –soba su nuca nervioso- me di cuenta que necesitabas algo que te alegrara y pensé en ir a comprarte esto.
Tu: aww! Que lindo –sonries- pero no tenias porque molestarte en este presente, es decir te lo agradezco pero no te hubieras molestado
Bill: no hay problema –modesto sonriendo algo sonrojado- yo quise hacerlo. Nunca me ha gustado que personas especiales para mí estén tristes y menos en mi presencia
Tu: {*o* ¡soy especial! Wiii!! Lo amo XwX} bueno –bajaste tu mirada sonrojada- gracias

Levantaste de nuevo tu mriada y le sonreíste mientras tomabas tus chocolates jugando un poco con tu falda del uniforme, mientras que bill tenía aun su mano en la nuca. Lo que desmostraba nerviosismo. 

Lo miraste y lentamente te fuiste acercando, el se sonrojo al notar tus labios muy cercanos a su mejilla. Depositaste un pequeño, dulce e inocente beso. Él tenía los ojos de plato ya que no se esperaba esa respuesta tuya. Entonces fue cuando esucharon que todos los miraban y hacia  -wuuuuuuu- como dando a entender que ustedes eran algo. Las chicas fanaticas de Bill por decirlo así, ya que era uno de los chicos más populares del colegio. Estaban que ardían de envidia hacia ti, querían matarte por besar a su amor platónico. Aunque ustedes no hacían más que sonrojarse.

Bill: bueno, ¿me prometes que no estarás mas triste?
Tu: te lo prometo, cada vez que recaiga comeré uno de tus chocolates y estoy segura me harán muy feliz

El sonrio sonrojado de nuevo. Después de eso ambos caminaron rumbo al salón de clases junto con Liz. Al llegar Bill se sento con ustedes  y como había varios maestros que no habían ido pues estuvieron hablando todo el rato. Riendo juntos. En ningún momento hubo noticias de Tom o algo que hablara de su existencia.

Al terminar las clases Liz, Bill y tú se fueron juntos. Los tres tenían un pedazo de camino que compartían, pero la primera en cambiar de dirección era Liz. Se despidieron de ella y la vieron irse tranquilamente a su casa. Después en el camino solo estaba  ustedes dos caminaban algo nerviosos, mirando a cualquier lado como si quisieran escudarse en otra cosa para no demostrar el nerviosismos que los tenia atrapados.

Llegaron a tu casa y  toamabas ambas manos frente a ti restreganto tus dedos entre ellos, muy nerviosa.

Tu: bueno…-mordiste tu labio.
Bill: bueno…-sonrio sobándose su nuca con la mano.
Tu: supongo que nos veremos mañana en la escuela
Bill: ah…no
Tu: ¿no? –asustada-
Bill: no, porque mañana es sábado –rio.
Tu: oh cierto –sonrojada reíste- {¡que tonta!}
Bill: pero si quieres podríamos salir
Tu: ¡¿una cita?! –emocionada.

Tan alegre estaba que las palabras se me resbalaron de la boca y no pude detenerme hasta que las dije. Cubri mi boca con mis manos sorprendida y avergonzada.

Bill: sí…podría ser –sonrio.
Tu: bueno…

De pronto la puerta se abrió detrás de mí, ambos estábamos sorprendidos. Mire y ahia estaba Georg con cara de perro rabioso mirando a Bill

Georg: entren. Ambos –serio.
Bill: pero ya iba a mi…
Georg: ¡dije ambos! –repitio casi gruñendo.
Bill: por eso digo que ya entraba…

Después de eso los tres caminaron hacia la sala de tu casa. Al ver adentro de esta viste a la señora Simone, mamá de Bill y Tom. Ella estaba sentada frente a tu mamá quien tenía un rostro preocupado.

Tu: hola señora Simone
Simone: hola pequeña (tu nombre) si que has crecido
Tu: sip –sonreiste.
Rosalia: hija que bueno que llegaste –miro a Bill. Vaya y acompañada.
Bill: hola señora Rosalia
Rosalia: hola Bill –sonrio. Bueno ya que estas aquí, quiero hablar algo importante con ustedes
Tu: ¿con nosotros? –preocupada.
Rosalia: sí, ven siéntate

Ella toco el lugar a su lado, caminaste dejando tu mochila a un lado. Georg se quedo cerca de ustedes con los brazos crusados frnete a su pecho. Bill se sento junto a su mamá y también miro atento.
Rosalia: hija tengo que decirte algo importante

Y al instante la imagen de papá se me vino a la cabeza. Algo le había pasado, podía verlo en los ojos de mi madre. Pero en los mas profundo deseaba poder estar equivocada, muy equivocada.

Rosalia: tu papá…

¡Rayos!

Rosalia: él…despareció. Después de bajar del avión tomo un auto donde su guía lo llevaría al lugar donde se quedarían, pero en el camino…hubo un deslave y se llevo a la camioneta con pasajeros

Mi corazón latia rápido y desbocado, mis manos temblaban y yo temia lo peor

Rosalia: encontraron el auto pero tu padre y su acompañante no. Piensan que sobrevivieron y decidieron salvarse po si solos, pero tardaron mucho en llegar los rescatistas, debieron pasar minimo una noche solos. Están buscándolos pero nadie sabe aun nada, prometieron llamar para darnos informes pero en realidad siento que esto esta muy mal…y he decidido ir a China en busca de tu padre
Tu: sí mamá por supuesto, empacare todas mis cosas y…y no tengo malas calificaciones puedo dejar este año..yo..
Rosalia: no hija –te interrumpió- ire yo sola. Tu te quedaras con tu hermano, en casa de nuestra amiga Simone
Tu: ¿Qué? No mamá, no quiero quedarme, quiero ayudarte a buscar a papá
Rosalia: lo se pequeña

Ella te tomo de las mejillas con ternura, mirándote tiernamente al ver que tus ojos comenzaban a brillar por las lágrimas.

Rosalia: pero entiende que esto es peligroso y no quiero que falten a la escuela. Yo ire por su padre y lo traeré de regreso, les estare informando cualquier cosa. Pero quiero que me prometan que se cuidaran y se portaran bien ¿ok?
Tu: sí mamá…

La abrace, lo hice con todas mis fuerzas. Era mi madre y la amaba no podía imaginarme en un mundo sin ella o sin papá. Solo esperaba que ellos regresaran con bien.

Rosalia: bien pequeña, quiero que seas muy fuerte y que cuando regresemos estes aquí para recibirnos.
Tu: sí mamá te lo prometo.
Simone: bueno Rosalia, entonces los chicos se quedan conmigo mientras no están –tranquila.
Rosalia: sí Simone, lo siento por las molestias pero no tengo a nadie mas con tanta confianza, ademas los chicos se divertían estando con tus hijos, ellos ya se conocen mucho y se que se llevaran bien.
Simone: claro que sí, arreglare todo para el hospedaje de los chicos
Rosalia: gracias Simone, después pasare a dejarlos a tu casa.
Simone: sí


Ella y Bill se levantaron para poder irse a su casa, yo mientras me quede en el sillón intentando ahogar las lagrimas que querían salir. Debía ser fuerte aunque mamá y papá no estuvieran, se los había prometido y no les fallaría.



Bien de nuevo henos aqui, en la misma situacion de siempre..
Solo quiero decir que por fin mañana mi ultimo dia de clases, yei!
aunque aun tengo examenes finales y entrega de proyectos, ya no yei....:c
En fin, he estado algo ocupada pero aun no se que sucede con las fics
ya no es como antes :/ algo ha cambiado en este mundo fantasioso
e.e Bueno, no hablare de eso, nos vemos en el sg capi, espero poder avanzar con 
esta historia, porque tengo muchas mas que esperan ser publicadas D: 
y por cierto elimine blogs, las primeras historias que habia subido como "Una historia de tu vida" con sus tres temporadas y "luchare por tu amor" con sus dos temporadas
ya era hora chicas, lo siento pero es mejor asi, quizas algun dia las publique pero obviamente
renovadas, no se, ya el tiempo dire, Ciao! ciao!

viernes, 26 de septiembre de 2014

Round #10 Cosas nuevas y extrañas

Georg: ¿entonces? ¿Por qué esas caras largas?
Rosalia: porque su padre deberá viajar a China por unos meses para obtener ese empleo
Tu: ¿entonces?! ¿Nos mudaremos?! –asustada-

Tu papá negó con la cabeza

Gregorio: solo me iré yo pequeña –sonríe débilmente-
Tu: no…no papá, no te vayas –entristeciste- por favor, no

Corriste a su lado abrazándolo muy fuerte a sabiendas de que alguien o algo te lo querían arrebatar.
Gregorio: pero como tu lo dijiste hija, necesitamos el dinero seria una gran oportunidad para mejorar nuestra vida.
Tu: sí pero no a expensas de nuestra unión familiar –molesta-
Gregorio: lo se hija, pero te prometo que regresare después de haber vendido toda la nueva temporada de vajillas, además les enviare postales con noticias mías –sonríe intentando animarte-
Tu: pero…no…-susurraste- ¿Qué are sin ti papi?
Gregorio: ser fuerte como la gran mujer que eres –te abraza- hijo tu también deberás serlo, mas que nunca
Georg: claro que sí papá

Él se acerca y tu padre los abraza a ambos, tu madre los mira y las lagrimas de su familia unida se daban a conocer, tu padre la miro y le sonrió confiado en que hacia los mejor por ustedes.


Capitulo 10


Caminabas por los pasillos del colegio cabizbaja incluso si alguien te molestara no le tomarias importancia por primera vez en tu vida. Llegaste al salón de clases y sabias que todos estarían ahí, en realidad no querías entrar porque sabias que tendrías que ser fuerte y no demostrar tu tristeza y no sabias si podrías lograrlo. Aunque no había vuelta atrás, giraste la perilla de la puerta y en efecto ahí estaban algunos de tus compañeros, los miraste y caminaste hacia tu lugar sin saludar ni hablar a nadie.

Tomaste asiento suspirando y sacando una de tus libretas.

-(tu nombre) buenos días
Tu: buenos días Liz –sonríes a medias-
Liz: ¿te sucede algo?
Tu: oh, no, nada –sonríes aun mejor-

Te giras a seguir en tus asuntos, luego de eso llega el maestro y estabas agradecida con su presencia asi estarías a salvo de las preguntas de tus amigas. La clase paso muy rápido quizás era porque habías puesto toda tu atención en ella y no en el tiempo u algo mas.

Cuando toco la campana tomaste todos tus libros y saliste rápido de ahí, no querías hablar con nadie, caminaste hacia tu casillero y buscaste los nuevos libros de la siguiente clase, guardaste los demás y como aun faltaba tiempo decidiste ir hacia el jardín de la escuela a respirar un poco.

No me sentía bien, no quería ver a nadie por el momento. Camine hacia un viejo sauce que se encontraba en una parte recóndita de la escuela a la que muy pocos iban, ese sauce me encantaba ya que tenia una rama en la cual podía subirme y sentarme a mirar el atardecer cómodamente. Escale el árbol y me senté a mirar el horizonte, no se cuanto tiempo haya durado ahí pero fue bastante. Cuando de pronto…

-hey, con que aquí estabas

Escuche una voz, mi cerebro intento lentamente recordar a quien le pertenecía. Mire hacia abajo, al suelo y vi a Bill mirándome sonriente.

Tu: sí –te sonrojaste-
Bill: ¿Qué haces aquí sola?
Tu: quería pensar un poco
Bill: entonces… ¿es mal momento para ofrecerte mi compañía?
Tu: no, claro que no. Sube. –Sonreíste-

Mire como Bill empezó a subir el árbol a duras penas, cuando logro llegar a sentarse a mi lado en la rama, se veía bofo.

Tu: vaya no mentías con lo de tu condición física –reíste curiosa-
Bill: no, en realidad no. –sobo su nuca nervioso-

Ambos miraron nerviosos hacia otro lado donde sus ojos no se encontraran.

Bill: y… ¿Qué es lo que te pasa? Te noté muy seria en clase
Tu: {oh vaya me estuvo observando} sí…es que…-no sabias si decirle-
Bill: oh lo lamento debo de verme muy chismoso preguntándote cosas personales –agacho su mirada avergonzado-
Tu: no, no, no claro que no es solo que…-mordiste tu labio nerviosa- pues es algo triste que a la vez no quiero recordar porque sé que no puedo cambiarlo
Bill: ¿enserio? –Te miro comprendiendo tu dolor-
Tu: sí, mi papá…él…se va a ir a China por algunos meses, le han ofrecido un aumento de sueldo pero debe vender la nueva temporada de vajillas para poder lograrlo…
Bill: vaya…China esta muy lejos…-miro el cielo-
Tu: sí, ¿ahora me entiendes? Es decir yo lo quiero mucho y me da miedo….miedo de que…-no querías decirlo te aterraba la idea-
Bill: miedo de que no regrese…

 Asentiste algo triste sin mirarlo, él miro sus pies que colgaban de la rama y veía la distancia entre esta misma y el suelo.

Bill: pero al menos tienes el consuelo de que tu papá lo hace porque los ama y seria capaz de sacrificar cualquier cosa con tal de verlos mejor y felices,  además no pienses negativamente él volverá te lo aseguro y cuando vuelva tu estarás aun mas orgullosa de él…-sonríe animado contigo que lo escuchabas atenta-
Tu: cierto –sonríes- cuando él vuelva estaremos mejor y aun mas felices –miras el cielo-
Bill: por supuesto, además no querrás que él se vaya con la imagen triste de ti
Tu: no, claro que no –lo miraste- es cierto es mejor que mi papá vaya, él se sentirá bien con ese viaje y nosotros estaremos aquí esperándolo con ansias –sonreíste- ¡gracias Bill!

Lo abrazaste muy fuerte de su cuello, estabas emocionada por las ideas que él te había dado. Sus mejillas se colocaron de un tono carmesin pero lentamente también te abrazo de tu cintura sintiéndote.

Bill: de…de nada…(tu nombre) –susurro sintiendo tu aroma-

Luego de unos minutos te separaste lentamente, él te miro y tu lo miraste, ambos sentían que ese momento era perfecto para lo que la noche pasada se había quedado inconcluso. Lentamente remojo sus labios y tu lo miraste, te acercaste a su rostro y el al tuyo, levantaron un poquito sus trompitas. Ya a escasos centímetros de aquel anhelado beso, tu corazón parecía explotaría de la emoción.

Tu: {¡OMG! ¡lo besare! ¡lo besare! Dios que emoción, mi corazón palpita mas rápido quiero…quiero que nuestros labios se unan me alegra mucho que el quiera besarme también}

Pero de pronto...

-¡OIGAN MUCHACHITOS PREMATUROS! A LA DISECCIONAR AHORA MISMO!

Grito una voz ronca y mandona. Inmediatamente ustedes se asustaron pensando que seria algun maestro o prefecto que cuidaban que los alumnos no hicieran cosas indebidas. Como se sobresaltaron perdieron el equilibrio cayendo del árbol, tú caíste de sentón y Bill de espaldas

Tu y Bill: ¡auch!
-jajajaajajajajaja se la creyeron! Jajajajajaja –riendo a carcajadas.
Bill : ¡TOM! –grito molesto-
Tom: jajajaj ¿Qué?
Bill: ¡maldito inmaduro! ¿Qué hiciste?
Tom: ajajaj nada, solo detenerlos antes de que hicieran algo indebido
Tu: -sobandote la cabeza- uissh! Madre de Calcuta ¿desde hace cuanto que te importa la moral y valores?
Tom: mm…desde que los vi que harían algo indebido –te enseño la lengua-
Bill: eres un payaso
Tom: y tu un pedófilo
Bill: ¡claro que no!
Tom: ¡ella es mas chica que tu! –rie-
Tu: por un misero año, no es nada
Tom: oh vaya –se sorprende- sí que estaban necesitados de aquel beso, se han puesto como fieras por una simple interrupción
Bill: estas loco, no sabes lo que dices

Dándote la mano para ayudarte a levantarte, limpiaste tu falda un poco mientras él bromista de Tom no paraba de reírse. A Bill le hervía la sangre del enojo hacia su hermano.

Tom: vamos chicos, fue una bromita
Bill: si como no…

Caminaron los tres juntos, Bill y tu delante de Tom muy serios mientras que él no podía para de reír detrás de ustedes mientras intentaba contentarlos. Ya en el salón mirabas directamente el pizarron pensativa en lo que te había dicho Bill y en lo que casi hacías con él.

Tom es un estúpido arruino mi primer beso y era con Bill estábamos tan cerca que casi podía sentir sus labios con los míos ¡uish! Tom es un idiota.

Giraste tu mirada de pocos amigos hacia Tom que se sentaba a tres filas de la tuya, lo miraste mientras coqueteaba con una chica aventándole un beso al aire secretamente del maestro que escribía en el pizarrón. Él gira su rostro y se encuentra con tu mirada, ambos se miraron por unos segundos sin hacer ninguna expresión, luego de retenerle la mirada se la quitas y miras de nuevo el pizarrón.

Tu: {eso fue raro}

Las clases habían terminado y regresabas rápidamente a tu casa. Georg había salido con una chica que le gustaba y llegaría mas tarde. Entraste y rápidamente te descalzaste, aventaste tu mochila a tu cama y bajaste a hacer tus deberes. Al terminar subiste rápidamente a tu cuarto para hacer tus tareas y cuando escuchaste que tus padres habían llegado bajaste corriendo. Lo miraste cuando iban entrando.

Tu: ¡papí!

De un gran salto él te recibió en sus brazos, sorprendido por tu actitud.

Tu: perdón papá, perdón por ser egoísta y no pensar en ti. Lo lamento y créeme que si ese viaje es lo que quieres y necesitamos estoy 100% de acuerdo en apoyarte porque sé que será lo mejor, solo promete que volverás. Promételo.

Le rogabas con la mirada inocente que tienes los niños a tu edad, pidiéndole que volviera con ustedes de nuevo. Él te miro orgulloso de su pequeña niña que actuaba como una adulta, te dio un gran abrazo al cual no te negaste él era el gran hombre en tu vida, siempre te sentías protegida a su lado como si nadie pudiera dañarte, sí él lo era.

Gregorio: por supuesto que volveré pequeña, siempre estaré ahí para cuidarte princesa cuando mas me necesites, si necesitas un hombro en el cual llorar yo voy a estar ahí para ti, gracias mi pequeña adulta.

Abrazaste con grandes lagrimas en tus ojos a tu padre, sabias que lo extrañarías pero esto era lo mejor, sabias que era así.

Los días pasaban rápido y ya era día que tu padre se fuera a su gran viaje de negocios, estabas triste pero no lo demostrarías. Él tenía que llevarse la mejor imagen de ti y así seria.

Tu: ¿llevas tus corbatas?
Gregorio: todas –sonríe-
Tu: ¿desodorante?
Gregorio: para 3 meses completos

Te encontrabas sentada en la cama de tus padres mientras veías como tu papá guardaba todo en su maleta, le ayudabas según tu a prepararse y que no se le olvidara nada.
Tu madre llega con las camisas de tu padre recién planchas y envueltas especialmente para viaje.

Rosalia: ten cariño
Gregorio: gracias amor

Se dan un Kiko (beso)

Tu: mamá desde ahora en adelante debemos ser unas grandes mujeres
Rosalia: por supuesto que sí
Gregorio: ¿Por qué?
Tu: porque debemos cuidar todo mientras el hombre de la casa no este, debemos aprender defensa propia por si al caso algún problema –hablabas inocentemente-
Gregorio: oh vaya, mis dos mujeres se convertían en heroínas –sonríe-
Tu: ¡claro! Para eso nos tienes, no como tu hijo el afeminado –reprochabas.

Tus padres te miran y solo sonríen. Ya después bajaban los tres porque el taxi esperaba afuera por tu padre.

Gregorio: bien, nos vemos cariño cuida de los niños mucho
Rosalia: por supuesto, cuídate mucho y no olvides darnos noticias tuyas
Gregorio: por supuesto –le da un beso en los labios-

Mirabas como ellos ocultaban el dolor de su separación para no entristecerlos más. Tu padre te mira y solo coloca su mano sobre tu cabeza acariciándote tu cabello

Tu: ¡papá! Me despeinas

Pero él solo sonríe.

Gregorio: cuídalas mucho hijo –a Georg- sabes que si no estoy yo, tu eres el hombre
Georg: claro –triste-

Tu padre le da un abrazo a Georg de hombre a hombre a sabiendas del dolor que sentían todos.
Luego lo miran como aborda el taxi despidiéndose con su mano de ustedes, te dolía verlo ir pero sabias que algún día lo verías regresar. En los mas profundo del atardecer desapareció el auto, tu madre y Georg entran mientras que tu miraste como el camino se encontraba solo, no pensabas solo mirabas con esperanza y fé.

Una semana pasó y la primera postal de tu padre había llegado, el cartero te la había entregado y tu corriste rápidamente adentro para leerla.

Tu: ¡mamá llego una postal de papá!

Ella sale de la cocina secándose las manos

Rosalia: léela hija
Tu: ok

Papá había mandando una postal con una imagen del cielo  visto desde un avión, suponía que su avión el de su vuelo, la mire un momento y pude imaginar lo emocionado que debió haber estado de volar por los cielos, la gire y leí en voz alta:



Hola familia.
Los extraño, aun ni llego bien pero ya me hacen falta esto es un poco de lo que he visto desde mi llegada a China, el vuelo fue largo deje de sentir mi trasero por unas horas pero al fin llegamos sanos y salvos. Mi pobre idioma Chino me ha ayudado mucho. Los amo a todos  recuérdenme con cariño, adiós!


Papá no podía poner mucho en el poco espacio de la tarjete pero creo que resumió lo importante que debía decir. La leí tres veces intentando guardarme sus palabras en la mente, después de haberla visto se la di a mamá ella las guardaría por mí en un lugar seguro. Es extraño haberme separado de alguien a quien amaba mucho pero en el fondo de mi alma sabia que él estaba bien y feliz y con eso yo también lo era.



Uf, regrese :) Hola ¿como han estado?
yo, pues bien, en lo que cabe xD Ya saben muchas cosas
han cambiado, el tiempo donde tenia 
todas las horas del mundo libres han terminado
ahora ya debo trabajar y estudiar, bueno ahorita no
porque mi horario escolar no lo permite
pero pues ya estoy mas del lado "adulto" que el de una "jovencita"
en fin, eso no quita el hecho de que aun me guste la lectura y las fic's :P
asi que espero poder seguir hasta donde el tiempo me lo permita
tengo muchas ideas en mi cabeza que no he podido escribir
pero no les puedo asegurar nada, porque ni yo misma
estoy segura de lo que sucederá en un futuro :)
por lo pronto espero que aun les guste la fic y que les ayude a
liberarse de las rutinas del ida a día, ese es mi regalo para ustedes ^^